La primera noche en mi departamento
Historia ficticia de demostración · Me mudé sola y el silencio no fue como me lo había imaginado.
El sábado terminé de subir las cajas al departamento. Mi vieja se quedó hasta las siete, me acomodó los platos y preguntó tres veces si necesitaba algo más. Le dije que no. Cuando cerró la puerta, me senté en el piso porque todavía no tenía sillón y me puse a llorar.
Venía hablando de mudarme desde hacía dos años. Tenía que estar feliz, pensé, como si una cosa cancelara la otra. Pedí una pizza, pero ni siquiera tenía dónde apoyar la caja. La apoyé arriba de la valija.
Hoy llegué del trabajo y ya no se sintió tan raro. Puse música mientras lavaba los platos. Todavía tengo cajas cerradas y extraño escuchar a mi familia en la cocina. Igual, por primera vez, dejé una taza donde yo quería.
El sábado terminé de subir las cajas al departamento. Mi vieja se quedó hasta las siete, me acomodó los platos y preguntó ...