Borré una aplicación y no pasó nada
Historia ficticia de demostración · Me estaba comparando incluso con gente que ni conocía.
Abría una red social apenas me despertaba. Antes de lavarme la cara ya había visto vacaciones, departamentos ordenados y gente que parecía tener clarísimo qué hacer con su vida. Después miraba mi habitación y empezaba el día sintiéndome atrasada.
No pienso que todo fuera mentira. Ese era justamente el problema: siempre podía haber alguien viviendo algo que yo quería. Yo lo veía todo junto, desde la cama.
La desinstalé por una semana. Los primeros días tocaba el lugar donde estaba el ícono sin pensar. No llené ese tiempo de cosas increíbles. Un día me quedé desayunando más rato, otro llegué antes al trabajo.
Todavía entro desde el navegador alguna vez. Pero ya no es lo primero que miro. Mi cuarto sigue desordenado, solo que ahora empieza siendo mi cuarto y no una comparación.
Abría una red social apenas me despertaba. Antes de lavarme la cara ya había visto vacaciones, departamentos ordenados y g...